Dorismar: "Un trago amargo con un dulce triunfo"
La deportación
Enfrentar una deportación fue un hecho desconcertante para la modelo argentina Dorismar. Cuando estaba en uno de los más momentos más importantes de su carrera televisiva en Estados Unidos. Literalmente de un día para otro, Dorismar tuvo que abandonar el país bajo una orden de las autoridades de inmigración. Junto con su esposo y representante, Alex, abandonó la ciudad de Miami, donde había vivido por más de cinco años. El destino: México.
"Si me gustaría regresar a Miami. Creo que tener una puerta cerrada no es nada conveniente. Nos toca trabajar duro para tener una visa y lograr entrar al país. Son trámites demorados, pero no imposibles. Soy una persona muy positiva. El momento llegará y soy paciente", dice Dorismar.
México ha sido una experiencia positiva en medio del amargo trago de la deportación. "Mi esposo y yo estamos viviendo en las afueras de México, a unos 40 minutos del Distrito Federal, cerca de Cuernavaca. Nos gusta mucho, es un lugar de montaña con excelente clima. Compramos casa y, realmente no nos podemos quejar de cómo nos va, teniendo en cuenta lo inesperado de cómo llegamos", aclara la modelo.
Su propia empresa
Gracias a la popularidad de Dorismar en los medios de comunicación en español en
Estados Unidos, el camino para entrar a una compañía como Televisa no fue difícil. "Empecé con un contrato con La Parodia y fue una base muy importante para arrancar".
Después con su esposo y representante abrió su propia empresa. "Comenzamos
nuestra propia compañía, no fue del todo fácil porque somos extranjeros, pero sabíamos que teníamos que empezar de cero. Con esa mentalidad la actitud no podía ser otra que la de pensar positivo".
"Pienso que es más facil arrancar una empresa en México que en Estados Unidos. En poco tiempo, tuvimos nuestros papeles y desde entonces no hemos parado de trabajar", añade.
Una conejita exitosa
Uno de los momentos más importante desde que Dorismar llegó al DF fue la invitación de la revista Playboy, edición México. "No sólo pagaron por la exclusividad de mi imagen, sino que también salimos con chanva (trabajo) adicional", comenta Dorismar.
Cerraron un contrato con Playboy, en la que Four Elements, la empresa de Dorismar, ofrece servicios de cámara a la publicación durante la producción de las portadas. "Hacemos como el detrás de cámaras de las sesiones de fotos y al final de cada mes hacemos un DVD. Realmente es un trabajo bien bonito y que demanda mucho profesionalismo por nuestra parte".
Trago amargo para dulce triunfo
- ¿Cómo fue la aceptación de la revista en la que eres portada?
- Playboy México vendió en los primeros 10 días, más de 15 mil ejemplares sólo
en el Distrito Federal. Se agotó tan rápido que decidieron sacar una edición
especial con sólo 82 páginas de mis fotos. Realmente superó todas las
expectativas de distribución.
- ¿Crees que la deportación fue un dolor que ha resultado beneficioso?
- No fue nada agradable la experiencia, pero la aceptación en México ha sido
muy linda. La respuesta de la gente es muy tierna. No guardo rencor en mi
corazón y tal vez todo sucedió porque lo que venía era mejor y así lo siento.
Desde que llegué no paro de trabajar.
Calendarios: una apuesta segura
- ¿Cómo calificas el negocio de los calendarios? ¿Volverías hacer otro?
- Hice cuatro calendarios y la aceptación fue muy buena. Es una inversión que vale la pena y que recomiendo 100 por ciento. El último calendario fue con el apneísta cubano Pepín Ferrera. Fue una sesión de fotos bajo el agua. Cuando teníamos listas todas las fotos pasó lo de la deportación. Sentimos que se perdió todo, pero lo hemos recuperado".
- ¿Por qué crees que los calendarios son un negocio rentable?
- Porque es uno de los pocos negocios que empiezas de cero, sin nada y logras
ganancias. El costo de cada calendario es como de $1.50 y se puede vender en $15. En nuestro caso, la inversión en cada proyecto ha sido de alrededor de 20 mil dólares.
- ¿Cuáles son tus principios de éxito para que una empresa funcione?
- Primero hay que tener una visión del proyecto y ejecutar las cosas con cuidado. Visualizar la pérdida en caso de que el negocio no funcione. Hacer buen estudio de mercado y siempre apostar a las negociaciones".